Noches descabelladas atraviesan mi memoria. Mis pensamientos tratan de descifrar los augurios disfrazados de casualidad. Saber imposible, el arte de la predicción está repleto de ambiegudad.
Las hormigas huyen de mi casa. Se trasladan a otro lugar acarreando sus huevecillos por toda mi cocina. Ahora han muerto calcinadas por las flamas de mi encendedor. Inertes, yacen sobre el azulejo rojo de la barra.
Ya no hay gatos en mi ventana. Hace tres noches dejaron de maullar. No más sonidos de copulación desesperada, de agresión territorial. Se han cansado de el paisaje, supongo.
La luna está cubierta, las nubes ensombrecen las ultimas noches. Hace frío, extraño en estos parajes. Desearía poder, siempre, recibir un poco de ese gélido aliento.
Dios me habló en mis sueños (¿pesadillas?), o tal vez sólo fue mi inconsciente queriendo desahogar. Me dijo que dejara las cosas pasar. De que se trata, no puedo saberlo. Harry Potter tampoco pudo adivinarlo. Su intervención en mi diálogo interno rompió con el ensueño.Extrañas situaciones pasan cada día. Augurio, mentira, ensueño, realidad. Imposible to sort them out all the time.